Hace rato vengo pensando en escribir esta entrada tipo «servicio social». En Bogotá la situación con los paseos millonarios se está volviendo realmente complicada. Acabo de leer en Twitter que atracaron a una mujer llamada Sofía Guzmán en un taxi de placas VDE 939, información que vale la pena divulgar.
La siguiente idea se me ocurrió de la manera más profunda: saliendo de rumba. Si usted conoce Bogotá sabrá lo difícil que resulta parquear cerca a las zonas de rumba en la ciudad. La verdad, hace rato yo decidí que a la hora de salir a un bar o a bailar, lo mejor es no llevar carro y más bien transportarse en taxi. El problema, claro, son los llamados paseos millonarios, un problema en toda América Latina. En los paseos millonarios los taxistas atracan a sus clientes y los pasean por toda la ciudad mientras desocupan sus tarjetas de débito y acaban con el cupo de las de crédito en diferentes cajeros automáticos, además le roban al cliente todo lo que tenga en el bolsillo y al final lo dejan tirado en cualquier parte.
Entonces se me ocurrieron dos ideas extremas que vale la pena comenzar a aplicar, y esto sirve no solo si usted sale de rumba:
1. Se debería evitar coger taxis en la calle, sin llamarlos. Pero si eso es imposible, como cuando termina la rumba, pues llame a una persona de confianza y, así esta persona tenga el celular apagado (algo más bien razonable a las 3:00 am), déjele un mensaje con las placas del carro, el número del móvil y el nombre del conductor.
2. Esta es más extrema: Si usted tiene un celular con un poco de tecnología, dígale al taxista que usted se sube solo si le deja tomarle una foto con el teléfono y subirla a Facebook inmediatamente (o al correo de alguien, pero subirla a Facebook puede ser mucho más persuasivo). Debe marcar la foto con los mismos datos del punto anterior; además, intente añadir información como desde dónde va y hasta dónde va. Así quedará a la vista de todos sus contactos de la red. Si el taxista lo lleva sin problemas a su destino, pues usted llega a su casa y borra la foto. Pero si, por alguna razón desafortunada, usted es víctima de un atraco por el taxista, entonces la información va a a estar disponible en la red para poder capturarlo.
Esta segunda medida es muy disuasiva y tal vez extrema. Pero me parece una forma muy útil de cuidarse la espalda y hasta de usar la famosa red social para un propósito mejor del que solemos darle. Claro, el ejemplo vale con otras redes sociales, pero dada la popularidad de Facebook en Colombia, tiene sentido hacer el ejemplo con esta red.
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